1. Rajoy huye de las cámaras y sitúa a España en un lugar peor que con Zapatero.

    Rajoy ha dado desde que es presidente una entrevista y pocas comparecencias. El perfil bajo de Rajoy y su supuesto carácter gallego en realidad se reducen a desbordamiento, inacción e inoperancia, un hombre sobrepasado absolutamente por los acontecimientos. Un político que ayer huyó literalmente de los periodistas y que con un huracán azotando España ni siquiera dio declaración. Rajoy ha dipalidado su crédito en poco más de 100 días, o no se explica o lo hace mal, y sus ministros se dedican a desdecirse entre ellos, y a tener un descontrol digno del peor de los gobernantes. Me gustaría escuchar ahora a esos periodistas de derechas que no paraban de criticar a Zapatero y se encuentran con este panorama, tras este tiempo ni hemos mejorado, ni hay menos improvisación, ni se atisba recuperación, ni desde luego vale echar la culpa a la herencia recibida. Rajoy es un presidente que empieza a parecer difuso y que a este ritmo tendrá difícil aguantar un año. 

    En estos meses, se han subido impuestos, se recorta en sanidad y educación, volvemos a invertir en investigación y desarrollo lo mismo que en 2005, las declaraciones se hacen en el extranjero, algunos presidentes autonómicos conservadores piden la devolución al estado de competencias, otros unos pactos de la Moncloa. Aguirre sube de forma brutal el transporte, quiere desguazar la educación, un panorama desolador. Rajoy no ha cumplido con su programa electoral, y sino fuera porque está en juego todo el futuro del país el fracaso absoluto de Rajoy es el castigo merecido a quien se pasó la vida de oposición en la tumbona. Sería deseable que el país se pusiera en marcha y que el gobierno fuera eficaz, pero cada día que pasa parece indudable que el abismo está más cerca y que este presidente es todo lo contrario que lo que muchos pregonaron, las portadas de La Razón o ABC inventando la realidad son patéticas. Lo real, lo tangible, es un problema de fondo del gobierno, un presidente patético en sus huídas y el país al borde de la intervención, ¿Quedará Rajoy en un año?