1. Responsabilidades ¿de Rubalcaba a Chacón?

    Hacia tiempo que no escribía, al final los días pasan y entre llegar a casa, hacer la cena y los quehaceres, el tiempo se esfuma y de repente el tiempo para las palabras se queda sin espacio. Han pasado muchas cosas en este mes, desde una mayor comodidad en este exilio casi obligatorio en un país que dista mucho del ideal imaginado, hasta un nuevo cambio de hogar y creo que van unos 10 en un año, estoy aprendiendo a ser un caracol, siempre con las maletas a cuestas, justo aquello que hace unos años detestaba, tampoco es que ahora sea demasiado fan de ello. 

    En España ha habido unas elecciones en las que por las trabas a votar desde el extranjero no he participado, lo cierto es que no sé si mi voto hubiera contado más de haberlo ejercido, no hubiera vuelto a votar al PSOE y probablemente me hubiera refugiado en IU, en EQUO o en el voto en blanco, a efectos lo mismo, porque en Canarias ninguno de esos pequeños partidos hubiera tenido representación. El pertenecer a esa masa que no ha participado en las elecciones y que seguramente reúne a parte de los ex-votantes socialistas, no me incapacita para asombrarme del varapalo a Zapatero. Probablemente en el futuro la historia sea más justa, porque más allá de su torpeza para gestionar a la virulenta crisis, fue un presidente relativamente honesto, con una visión de los derechos amplia y que deja un país diferente que veremos si sobrevive al absolutismo conservador. Por otro lado me asombra que el líder conservador vaya a convertirse en presidente gozando de una mayoría absoluta con menos votos de los que tuvo Zapatero tanto en 2004 como en 2008, lo que deja claro que los conservadores tienen fijado un techo de votos y son los socialistas aquellos que oscilan ampliamente. 

    Esos siete millones de personas que les han votado son un capital considerable pero Rubalcaba que fue vicepresidente, ministro de interior y mano derecha del presidente saliente, se ha carbonizado, ponerlo ahora al frente del PSOE sería tanto como premiar el desastre, sin menospreciar sus servicios, dada su edad, su bagaje, y su omnipresencia desde los ‘80 hasta ahora, creo que lo razonable es dejar el barco en manos de otros antes de que se hunda. Dicen algunos medios y columnistas de El Pais que Carme Chacón está carbonizada, eso lo dicen quienes han jugado un papel fundamental en la debacle socialista, un medio que se enfado por el fútbol y acabó siendo el enemigo más encarnizado del PSOE, un medio controlado básicamente por socios especuladores y enfrentado al marido de Chacón, memorable fue aquella portada que le dedicaron a la entonces ministra de vivienda y su plan. El País hace tiempo que dejó de ser relevante en la izquierda, y harían mal los socialistas en hacer caso a sus consejos que suelen ser más cercanos al pasado que al futuro.

    Sin descartar otros candidatos posibles, Carme Chacón es una apuesta firme, con preparación, buena gestora y que no obtuvo el resultado esperado en Cataluña, pero al menos ganó en Barcelona. Darla por muerta a ella y por vivo a Rubalcaba es tanto como pretender que la responsabilidad es mayor en una cabeza de lista provincial que en el candidato a presidente. Si algo tiene que significar este cambio es el adiós de quienes han destruido el socialismo en España y entregado todo el poder a la derecha, la no asunción de responsabilidades nunca es una opción.